24.5.17

DE CIUDAD BLONDE / MJ ROMERO


Inmovilidad

(Para Luis Miguel Rabanal) 

Ser solo hoja
ahora que llegará octubre

hoja en tierra
a tus pies raíz de árbol
a tus dedos de pies inmóviles
y que tú soples
y volar
volar juntos como dos hojas
desde los pies del árbol.


DE CIUDAD BLONDE
MJ Romero
Prólogo de Lola Crespo
Edita Asociación Pelagia Noctiluca
Sevilla 2017

Si estás interesado en comprarlo, puedes hacerlo poniéndote encontacto con la Asociación Pelagia Noctiluca: librosdenoctiluca@gmail.com

1.5.17

Última alambrada / José Manuel Martín Portales

 X

construía un pensamiento donde habitar
porque era, ni más ni menos, un filósofo

¿acaso el poeta no habita las afueras
de toda casa, de toda construcción?
¿acaso ese habitar las afueras
no es un ya un no habitar?

¿no es un verso acaso el mendigo que aporrea la puerta
de los señores que están cenando junto a la lumbre
en torno a una conversación inteligente?
¿pide acaso, el poeta, cobijo,
que lo dejen entrar, o más bien pide
que los señores salgan al relente de la noche,
fuera del hogar que han construido?

pero cualquier forma de poder, incluso la más recóndita,
se complace ejerciendo la salvación
ofreciendo la lumbre de una caverna
donde sobrevivir.

Ültima alambrada
José Manuel Martín Portales
Ediciones de la Excma. Diputación de Soria
Soria 2017
Premio Leonor 2016



16.4.17

TOMÁS SÁNCHEZ SANTIAGO

Esmero a perderse

Tardé tiempo en saber que el escritor es pariente de tres figuras asemejadas por su relación con la expulsión. Esas tres figuras son el monje, el ladrón y el mendigo. De cada uno de ellos, el escritor toma algo que le hace falta. Del monje, el retiro radical; del ladrón, la audacia; del mendigo, la plegaria. Así, en la soledad más absoluta, se roba y se suplica. Eso es escribir.
Eso me apliqué a mí mismo cuando comprendí que escribir era, antes que nada, una extralimitación, una operación de desobediencia y desorden: traspasar las lindes del idioma porque la lengua no es un modo de propiedad privada. Por eso, me atreví a repasar una y otra vez el mundo con palabras aún no vencidas del todo, palabras que oí o leí y que, nada más sonar, ya no tienen dueño legítimo. Basta con alargar la mano y tomarlas como se toma al paso la fruta de los árboles.
En otra ocasión, se me ocurrió comparar al escritor con un forajido. "Forajido": fora exitu. El que vive en las afueras. Un expulsado sin remedio. ya lo dije antes. De vez en cuando él se hace con un puñado de palabras que roba por la noche. Como esos animales nocturnos que penetran sigilosos en las granjas, entra en el mundo de los hombres, las deja allí y vuelve a irse no sin antes suplicar que alguien acabe de explicarle qué quiso decir en realidad con ellas. Ese es el verdadero sentido de publicar. Y hay algo más: su oficio le sobrepasa. Él supone que elige nuevas palabras -y eso parece- pero qué va. Son siempre las mismas, bajo máscaras inesperadas. Así, poemas recién escritos convocan de nuevo versos lejanos, que reaparecen sin avisar. Cuando cae en la cuenta, comprueba no sin desazón que ha vuelto a desandar  lo que parecía que ya estaba ganado. Escribir también es desaprender.
Entonces hay que volver a las afueras, entregarse al esmero de estar perdido mientras los demás se inclinan ante intereses que él no comprende del todo. Su obstinación es otra: pesar las palabras entre los dientes e irlas aceptando según una extraña legislación que él no domina.
...

Palabra, Luz, Materia
Amando Casado
Eolas Ediciones-Universidad de León
León, 2016

11.4.17

HIERBA DE NOCHE / ESTEFANÍA GONZÁLEZ

Antesala Altísima

I

Siendo niña conocía la antesala
altísima de la muerte.
La mañana gris y quieta,
apenas algún grito de gaviota
y alguien que abre una ventana cerca y tose.
Todo eso
en la estancia más leve de su cuerpo,
la de plumas y aire,
que se ha iluminado.
Aún no hay nadie.


II

Un hospital
encendido en la noche.

En susurros de niños
hablamos de la muerte.

Nos aferramos con manos ateridas
al trapecio.

Luz sin luz.


III

Vemos lo insoportable.
Un hombre cae, inicia un grito
y no lo acaba.
Un hombre ahí que ya no llora,
tanto terror
Uno que cae
brazos al cielo y sigue cayendo
hacia lo hondo
pero no llega.

HIERBA DE NOCHE
ESTEFANÍA GONZÁLEZ

Edicones CGP
Madrid 2013


1.4.17

Consideraciones

Mis libros tardan tanto en publicarse que, llegado este momento, suceden emociones varias, incluso distintas a las que tuve cuando los escribía. Llegan a emocionarme y conmocionarme cuando los tengo ante mis ojos para corregir pruebas, por ejemplo, o cuando los toco por primera vez en papel impreso. Luego, esa sensación de ¿yo he escrito esto? Estaba rodeada de otros soles, eran otros días, otras lluvias y hasta otros huesos. 
Pronto De Ciudad Blonde verá la luz en papel. Será un libro pequeñito, me dijo Lola. Entonces como yo, pensé, que cada vez soy más pequeña. Y por fin, fuera de esta ciudad gris, será una ciudad amarilla en manos de Lola, que la paseará y la mostrará por pueblos de sol. Sin embargo, la palabra Blonde para nada hace referencia al color de la ciudad, sino al sonido, a la música que la rodeó, como un asedio de ternura. 
Aún queda la Donna, perdida años ya, por algún cajón de editor pero no olvidada, queda Laberintos y en mi cajón lo último, Los valientes, la ausencia de valientes, este aún no se lo he entregado a ningún editor. 

Para Gregorio Fernández Castañón, para Héctor Escobar y para Lola Crespo. 
Por orden de aparición como editores de mis tres libros. 
Sin dejar en el olvido a Francisco Álvarez Velasco.

22.3.17

INNANA / ANTONIO MEDINILLA

                                                      a María Jesús Romero Nicieza

un bosque se mira
dentro de un bosque

y así la palabra

y mi cuerpo
en sus huecos

fragmentos de estela real
conmemorativa de ur-rea 

2014 d.C. aprox. 

tal y como fue escrito
por ambos, por nadie

finales del cuarto milenio
a.n.e.

 *******

24-12-2013 d.C.

qué comeré

todo se reúne
lo sabemos

comeré
lo sabemos

te comeré
la distancia

la distancia
se come

todo se come
cuando se reúne

la distancia
que ilumina el árbol
se come

lo que sos
realmente
se come

lo sabemos
iluminas la noche

iluminás
la distancia del árbol
que reúne la noche

y sabés
claro que sabés

todo lo sabes

iluminas
la noche

te iluminás
como el árbol
que amanece
e ilumina la noche

claro que sabemos

todo se reúne
cuando sabemos

la distancia
entre tú y yo

los árboles
las olas
la mañana

el mar
en rama
se come

ya sabemos

claro que sabemos

la distancia
inanna
se come

INANNA
Autor: Antonio Medinilla
Karima Editora
Sevilla, 2016

17.3.17

Qué grandes eran entonces el cine-local y la casa-local de la abuela, y la película de lo que fuera y los habitantes todos que fueron de la casa y en la casa.
Crecimos.
Crecimos despacio
Y crecimos deprisa.
Crecimos y qué pequeño se nos ha quedado todo
Tan encogidos dentro.

12.2.17

LUCIÉRNAGA / ALBA CERES

tu mano y mi mano
se confunden
dirán cuánto te pareces
a tu madre

     .

quemas, ma

qué más si

todo se rompe y
acentúa

     . 

haces tanto calor
cerca de la muerte  
madre ¿es la belleza?

***

algodonada
en la garganta
dices ya
y digo
ve y pienso
¿yergo
del dolor
si digo ve?
un tenue
remolino
de luciérnagas
mamá
desaparece
desapareces  

Poemas copiados de LUCIÉRNAGA
Autora: ALBA CERES

11.2.17

PRECIOSO RASTRO DE DESTRUCCIÓN / VÍCTOR PÉREZ

TODOLOSANTOS

Jim, escuálido, levanta
La llanura ya está próxima, allí
También tienen tiendas de alabastro
Que reciben los colores del día como si no
Levanta te digo
Que vean que venimos dos
Cuando queramos darnos cuenta
Habremos dejado una escena
En la que tú eres una res al hombro
Y yo el que usurpa al joven en la trastienda

Horas más tarde camino con los de la productora,
                             /eso no tiene nada de malo
Jim huele las mentes supersónicas a mil millas de
                                                                  /distancia
Me asegura
Que habrá una gran guerra de bandas que lo llevará
                                                                 /a la cima

Si Jim invadiera los territorios,
Jim se dilataría
El oriente violento es Jim
El escarnio y las naves son de Jim
Las oscuras razones son las de Jim
La profesión que corta el aire es la de Jim
La conspiración española hija de puta es cosa de Jim
Los alucinados, las flores, son gente de Jim
Si Jim se rasca, las rubias se recuperan
Si Jim para, todo se para
Si ves a alguien mordiendo una bala, ese es Jim
Si vas de viaje, Jim siempre irá contigo
Cuando vas al baño, ahí está Jim fumando
Cuando estás con la familia, Jim te observa
Si tienes frío o calor es porque Jim tiene los ojos
                                                                  /abiertos
Si hay alguien dando por culo, por ahí anda Jim
Si te recuperas misteriosamente pregúntale a Jim
Si Jim dice algo, eso que dice Jim se hace
Si quieres resolver un caso, acude a Jim
Si lloras alguna vez, estás llorando por Jim
Si algún sueño se te hace realidad
Es porque ese era uno de los sueños de Jim.

Copiado de PRECIOSO RASTRO DE DESTRUCCIÓN
Autor: VÍCTOR PÉREZ
Editado por Versátiles Editorial

9.1.17

El señor vive en un pequeño pueblo con su señora y sus dos hijas
cuando el señor sale a pasear lo hace con su señora y sin sus hijas
cuando el señor y su señora salen a pasear no se acercan a la ciudad
porque la ciudad, no muy grande y con playa, los estresa, los deprime y
les produce una nostalgia infinita de su infancia y
porque con la crisis se ha convertido en un trágala triste
el señor y la señora se van a pasear a un pueblo entre montañas
que dista del suyo sesenta kilómetros
alejados de la ciudad, llevan una vida, según dicen, bastante feliz.

24.12.16

Ahora qué, bajarán a las cenizas con ritos múltiples
atarán las cuerdas del olvido al dorso de las manos heladas
donde el último sentido produjo la aurora fría, el tacto y el oído a la par
las esquinas del recuerdo en vuelos tardíos
no había lugar para guarecerse de las lluvias del norte
solo un pequeño rincón del mundo imaginario
para pervivir con respiración pausada
sobre el recuerdo de cristales
por si solo eran ruidos de motores.

17.12.16

Las avestruces elevaron cuanto pudieron su cabeza, estiraron su cuello hasta perder de vista la crueldad de las piedras que pisaban
Las piedras ya no serán nunca más arena cálida, las piedras serán sangre de nuestras plantas
Mamá avestruz agita las alas.

4.12.16

La legión de honor este año ha sido concedida al orangután de la aldea perdido en un día de visitas guiadas. 
Lo encontraremos, le cantaremos legionarios de la muerte con todos los ruidos picarescos de la fiesta. 
Cada vez que pienso en él, lloro de alegría, porque será tan feliz con la banda alrededor de su cuerpo que dará saltos y se dará golpes hasta caer extenuado sobre el césped recién plantado. Y viviremos la diversión del momento.

27.11.16

Cada vez que pasa algo el volcán de la prensa se derrama en cenizas
Dylan o Fidel
Un seísmo o los niños refugiados buscando refugio.

20.11.16

Coser mis ojos a tus ojos
el delirio de la vista nublada y
la ceguera del ciempiés si se eleva hacia el líquido que fluye
botellas vacías de fin de fiesta en los contenedores para cristal 
y vasos olvidados sobre las aceras
los tentáculos de cualquier insecto bailarían al ritmo del alcohol
devuelto al aire
cualquier delirio para observar con vista plena.

10.11.16

GAS / Vicente Muñoz Álvarez

ASÍ BUSCO REFUGIO EN LAS TORMENTAS 

Como un niño asustado 
una noche de lluvia 
apaleado herido 
como un viejo agotado 
como un enfermo terminal 
como las flores marchitas 
como los amigos muertos 
como los visionarios 
como los yonquis 
como los pervertidos 
como la anciana 
babeando en el sofá 
como los desahuciados 
como los herejes 
como los suicidas 
como los anoréxicos 
como los fugitivos 

como el refugio 
que en las pesadillas 
uno jamás logra encontrar. 

Vicente Muñoz Álvarez
Gas
Antología poética personal  1999-2016
Ediciones Lupercalia

Vicente Muñoz nos ha demostrado con el paso del tiempo su buen hacer como escritor. No puedo dejar de recomendar esta antología, que recoge toda una época poética y vital del autor, y con la que muchas veces nos  sentimos identificados como lectores y participes de una realidad que nos ha tocado vivir y soñar. Realismo y lirismo, ingredientes mínimos que Vicente conjuga perfectamente para transmitirnos sensaciones, imágenes y posía.

29.10.16

Otro día al compás del suceso mundo
el círculo inexacto del lago
con sus aguas quietas
como en tiempos de bonanza
ruido de hojas de maíz bajo los gorriones hambrientos
cenizas del fin de la recogida de la siembra
es el otoño que espera el vendaval y los desbordamientos
de las fuentes cegadas y de los pequeños ríos todavía secos

los hombres y mujeres que han pasado
diluyen la línea del horizonte
los círculos concéntricos que fueron su mundo
nubes algodonosas de sus veranos de infancia
manuscritos y fichas técnicas que los abuelos
mantenían a salvo en viejas cajas de cartón oscurecido.

23.10.16

Los cuentos eran de madera antigua ardiendo sobre el carbón. Las imágenes de colores sobrevolaron el humo de la hoguera y permanecen flotando entre las palabras.

11.10.16

Imagino un día, en la parada nacional, la cabra arrebata la corneta y nos lanza un discurso, a su propio estilo. Imagino otro día, Musina tricotando su pelo caído, detrás de las cortinas, mientras le da el sol.

13.9.16

El cielo se vuelve verde
El cielo se vuelve bilis
El cielo es excremento felino no derramado
Fuera del recipiente reposa el vacío
Los saltos, las carreras hacia las pantorrillas
Musina se vuelve azul en la ausencia
de su cielo.

11.9.16

Acero en los labios / Isabel Marina


XV

Os ofrezco pétalos
que lentamente caen.

Sin sombra de guerra.
Sin restos de lágrimas.

Me voy convirtiendo
en una fotografía antigua.

Antes de que yo
me dé cuenta,
ya habré desaparecido.

Copiado de Acero en los labios, primer libro de Isabel Marina, editado en Ediciones Camelot.

10.9.16

Los nombres de la herida / Juan Ignacio González


UNA VENTANA AL SUR

Para que fuera posible la casa,
antes fue la madera
y el ramaje frondoso donde, a veces,
los pájaros construyen su linaje,
y, claro está,
                    la lluvia
que  anegó los paisajes del bosque de la infancia,
la sierra de metal del maderero
y el ebanista que amansó los nudos
sobre el febril tablero de la vida.

Y fue preciso entonces
que el amor levantara las paredes
a prueba de los golpes de la infamia,
los muros del cercado de la dicha
donde nació la vida
en el vientre sereno de la tarde
y una ventana al sur donde la espera
de los ojos de un niño,
que escrutaba el cristal de la memoria,
vio regresar los pasos de los suyos.

Copiado de Los nombres de la herida de Juan Ignacio González, editado por Playa de Akaba.
 

8.9.16

ANNA / GSÚS BONILLA

eres el pollo sin tu lugar
bajo el ala de mamá gallina,

la última en romper el huevo

eres el lechón sin teta

el cachorro sin mama

eres el gazapo
al margen de la camada

eres la cría, la desahuciada
de mis animales domésticos

a la que echamos en falta
los que poseemos la granja
 

***

ANNA: del hebreo Jannah
que significa:
Gracia
Piedad
Misericordia

Anna
la despreciada en el paritorio
recojo tu identidad

Anna
por las parteras que te nombraron


***

Hija de la nada
relato del polen
cuándo la nieve
ha de borrar tu nombre
tu historia sangre y África
 si eres mi felicidad
caldero repleto de peces


Copiado del libro de Gsús Bonilla, ANNA, editado por Planeta Clandestino.
Enhorabuena a Gsús Bonilla por la evolución de su modo de escribir. Un libro ciertamente bello. A qué se debe su escritura, el mismo título del libro nos lo indica. Esto que he copiado es el inicio del libro y no imagino mejor modo de iniciarlo.

6.8.16

Mi ausencia es directamente proporcional a la profundidad de su llaga
La llaga cura de adentro hacia afuera
Hacia afuera
Hacia el mundo
Hacia los pájaros que picotearon
Hacia el cielo con el sol en su centro
Hacia la alegría y la esperanza
Hacia la ausencia de llaga
Hacia afuera
Donde la risa
Donde los ojos de otros
Donde tú estas y ves o no.

2.7.16

Alicia en el país de los puentes romanos
Alicia en mares de viajes submarinos
Alicia en el país de las depresiones verdes manzana
Alicia bordeando fuentes sobre cantos rodados
Alicia guiñándote un ojo inyectado en sangre
Alicia mordiéndose las uñas antes del examen
Alicia a lomos de Musina en su trote por el pasillo
Alicia limándose los colmillos antes de roer el huevo duro del postre
Alicia durmiendo a buen resguardo de truenos y relámpagos
Alicia a punto de descubrir la verdad del cuento.

25.6.16

Así de fácil era: restaurar el equipo
que colocaría los pilares del puente de las palabras
la argamasa de idiomas desconocidos
de pueblos tan breves en número de habitantes
y hundir en aguas profundas los cuchillos imaginarios
de la desnutrición
la palidez de los niños
no era imaginación desmedida
abrazarse al agua.

29.5.16

El difícil camino de los orangutanes solo se reconoce cuando se disponen a vadear el río
o cuando, acabada la lucha de los machos, las hembras se concentran en examinar las sangres ajenas
y los árboles retransmiten con los sonidos de sus ramas la lucha, la victoria y la humillación, quizá el dolor del vencido.

26.5.16

La verdadera historia de Montserrat C. / Luis Miguel Rabanal


LAS CEREZAS DE ALEJANDRA 

 Pasos de nadie: es sólo el aire 
buscando su camino. 
OCTAVIO PAZ

 Ahora que me acuerdo, en el lodazal de Porqueras solo estacionaban los entendidos en física cuántica y en enfermería. Los demás, los que erraban por repechos, recodos tan próximos al melodrama y tormentas de antimonio, se tenían que conformar con los pasadizos inmundos de otras ocasiones, o lo que es lo mismo, aparcar frente a las tapias del camposanto, donde los nombres en vez de ser nombres propios son algo más que pecados cautelosos cogidos con las pinzas de depilarse A. el entrecejo, y en las salidas a la tierra del otro lado en las que el ladrón no es ladrón, ni siquiera anestesista con ilustre tenedor de libros que patrulla los caminos por si acaso. Lugares así sin trascendencia, excepto cuando el alcohol de quemar le señalaba con su dedo sucio otra vez a Eradio, el maduro vigilante y el menos necio de los necios, y no podía ya negarle el abrazo bondadoso, el que ahoga la garganta sin circunspección por guarecer tan estupendamente bien la casa de citas de las citas. La filosofía pura es la filosofía que carece de malos pensamientos, no obstante, para empezar, mejor desinhibirse y abortar cualquier parodia por muy pequeña que esta sea en el localucho gélido del reparador de engranajes, asimismo llamado taller, a secas, de pinturas y de chapa. Porque sería cruel no registrarlo en la pizarra de ejercicios espirituales de Carmela, de nuevo ella, la bellísima Carmela irresoluta, que se hallaba sumida en el frívolo coloquio de la jornada de la tarde con Rosario Mínguez en el momento de presentarse en el bufete Don José Esteban profiriendo tales exclamaciones de desesperación que cualquiera podría presagiar que no traerían nada bueno al desarrollo casi definitivo de la historia. Historia sin relato esta que dista mucho de aquellas ceremonias contemplativas en las que uno se topaba con la mugre insolente de Elisa y de Joel dispersa por la estancia, y en apariencia dulce, pero mugre al fin y al cabo y sin limpiar. La sevicia es el entramado del débil, ya lo dejó escrito San Mamerto. El asunto era que del tropezar siempre se lamentan los que poco han tenido que ver en el encarecimiento de la vida en el psiquiátrico, no sea que los chiquillos se vistan con las ropas tan ajadas y luego froten en sus ojos como si tal cosa la calamidad y el estraperlo. Esa tendría que haber sido la costumbre, si no hasta ahora sí a contar desde el 13 de diciembre, al cambiar de manera enérgica la forma de comportarse la muerte y el bostezo con la diversión: las manos no habitadas ya por nadie, la podredumbre de la desmemoria por más que alguien se asomara a mirar por la rendija cómo perdía voz la voz inusual de la muchacha perpleja por el abandono de Miriam al salir de su clase de piano con los cabellos revueltos y enredados a saber por qué manos a otras manos turbias. A veces se desconoce la irrealidad por causas asustadas y no por un desconocimiento que termina de salir de la bañera con sus sales azules y sus ricitos blancos. De tal modo conoció la herrumbre el interlocutor improcedente, el que cruzaba sus manos sin cesar en interludio en plena galerna, el que sonreía para hacer carcajear a quien consentía a diario el cambalache, ¿a que sí? El fresco de la tarde es el fresco de la tarde y punto, protestó el vendedor de paraguas. 

La verdadera historia de Montserrat C.
 y otros relatos no menos imposibles 
Luis Miguel Rabanal
León, 2016
118 págs.13€
Haz clic en Eolas Ediciones si quieres comprarlo directamente a la editorial.

22.5.16

Búfalo perdido no lloró por la noche
contó los once dedos de sus manos treinta y dos veces antes de dormirse
ni siquiera soñó con las estrellas que habían desaparecido del cielo
en tierra de lluvias
cuando se despertó ya no llovía ni lucía el sol
y en vez de flores descubrió tijeras de acero inoxidable
sobre las plantas y los arbustos
no era ningún milagro imaginativo
se había despertado en tierra de despedidas.

16.5.16

Di quién eres
Y él decía
Soy yo
Soy yo

Di qué piensas
Y él respondía
Pienso en ti

Y el ti era solo una pequeña proporción del tú
Nunca tan categórico como el yo
Un yo absoluto en el lenguaje del tú